Ideas efectivas para dejar de procrastinar y convertirse en un ser productivo

Como practicar ingles en un ambiente hispanohablante
3 febrero, 2017

Si no es ahora, será mañana; más vale tarde que nunca; no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy… el tiempo parece ser una constante en los dichos, tal vez porque el mismo es tan difícil de retener que plasmándolo en palabras quisiéramos alargarlo. ¿Por qué siempre dejamos algunas cosas de lado, cosas que son importantes pero por el cansancio, flojera o falta de concentración se van quedando atrás hasta el punto de olvidarlo o terminar haciéndolo mal?

En realidad, a pesar de nuestras actividades diarias siempre existen lapsos de tiempo que podrían ser empleados en algo más productivo, pero en lugar de eso los perdemos viendo los memes más graciosos del día, contando algún chisme con los amigos del trabajo, viendo un zapato por 10 minutos en la mañana al despertar (yo no, por supuesto)… y si alguien nos quiere persuadir de dejar de hacerlo nos molestamos y terminamos mandando GIF´s de burla, haciendo corajes o ignorándolo… es más fácil, ¿no?

La verdad no. El hecho de sentirnos victoriosos por hacer lo que nos da la gana a pesar de los demás, nos va dejando con una carga que poco a poco se seguirá acumulando hasta el punto que ya no se puede ignorar, para entonces es demasiado tarde y terminan reprobándote en la escuela o despidiéndote del trabajo (ouch). La cosa es dejar el drama y ser equilibrados, por eso aquí te dejo 5 consejos para dejar de hacerte… y mejor hacerlo.

  1. Haz una lista de las actividades del día: Aunque ya las traemos en la mente, el no aterrizarlas nos genera ansiedad, así que es recomendable escribirlas en una libreta, en el celular o hasta en un ladrillo, el caso es que al ver plasmado todo lo que debes cumplir, te será más sencillo hacer grupos de cosas que te lleven menos tiempo (y las puedas cumplir antes) hasta las que te dan más flojera porque requieren de que estés bien enfocado.
  2. Darnos el tiempo de pensar porqué estamos aplazando las actividades más largas: ¿Es por miedo?¿por sentirnos obligados?¿no lo entendemos? Una vez que descubramos el porqué será importante tratar de hacer esa situación más amigable, por ejemplo acortándola en sesiones que nos hagan trabajar solo un rato, pedir ayuda a alguien o buscar algo dentro de todo eso que sí nos interese y/o llame nuestra atención, así el trabajo se aligerará y será más sencillo terminarlo.
  3. Aprendamos a decir “NO” (Uy, qué fuerte): La verdad, una de las razones más grandes por las que existe la procrastinación es porque nos llenamos de actividades por andar de “buena onda”. Es decir, si ya estás en las tardes en el equipo de fut y tu amigo te dice que lo acompañes a natación, tu rendimiento no va a ser el esperado para ambas tareas, el tiempo se acorta y finalmente terminas quedando mal en algún lado. Hay que aprender a mesurarnos y saber qué cosas sí podemos hacer con toda nuestra energía y a cuáles debemos regalarles ese “NO” (Sin ser groseros, claro).
  4. Procura hacer todas esas actividades más pesadas cuando estés más relajado: Con esto no me refiero a que las hagas cuando estés tirado en la playa, sino que seas consciente de que cuando estás cansado o bloqueado emocionalmente no vas a funcionar y por ende te frustrarás y seguirás dejando de lado eso que tienes que hacer, entonces, libera tu energía antes de empezar ese trabajo pesado, sírvete una copita de vino, leche o lo que más te apetezca y dale con todo.
  5. Consiéntete: Por último y más importante, fija tus metas y una vez que las termines date el tiempo de celebrar contigo mismo, no necesariamente debe ser algo que cueste, puedes salir a observar las estrellas, darte un baño relajante, hacer algo divertido con tus amigos, salir de compras, al cine o a comer, el caso es que sientas que por cada cosa difícil que logras hacer, siempre hay recompensa y eso significa: vivir bien.

Así que ya lo tienes, deja de leer esto, motívate y salta a tu próxima actividad, si te sirven estas palabras imagina lo que puedes lograr, solo recuerda: Focus your mind.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *